Los niños viven preguntando por qué. Muchos adultos terminamos creyendo que ya entendemos el mundo. Esta carta explora cómo la rutina, la escuela y la sobreinformación van apagando nuestra capacidad de asombro, y por qué recuperar la curiosidad quizá sea una forma de volver a mirar.
Comentarios cerradosCategoría: Política
Extracto
Todos opinamos. Muy pocos nos detenemos a preguntarnos si nuestros argumentos realmente sostienen lo que creemos. Esta carta no trata de ganar discusiones, sino de aprender a reconocer las trampas del razonamiento —las falacias— que aparecen todos los días en las redes sociales, la política, el trabajo, la familia… y también en nosotros mismos.
Comentarios cerradosEsta es la primera y única vez que me voy a manifestar en torno a las elecciones pasadas. Antes que nada aclarar, yo no quería…
Comentarios cerradosMis dos últimas historias en instagram hablan de ataques a la cultura y el conocimiento. Scientis potentia est Thomas Hobbes En el primer caso hablamos…
Comentarios cerrados¿Y si nuestras preferencias partidistas están marcadas por nuestra estructura cerebral? ¿O será el partidismo el que modifica nuestro cerebro?
Comentarios cerradosUn día escribió esto Stefan Zweig y dime si no tiene razón. Espero que no se equivoque y estemos viviendo una de esas “contadísimas ocasiones”…
Comentarios cerradosVivimos una pandemia de ignorancia. Parece que la desesperanza viene en aumento, semana a semana, desde que la COVID-19 atacó.
Comentarios cerradosEn varias ocasiones me pregunté: ¿Cómo López Obrador pudo llegar al poder? Vendiendo ilusiones, me respondí; no importa cuan imposibles sean, la gente desesperada las…
Comentarios cerrados









